¿Aún no has oído hablar del storytelling? El storytelling es una estrategia sencilla de Marketing de Contenidos que trata de establecer un vínculo emocional con el público a través del arte de contar historias. Las marcas han encontrado en el storytelling una forma de atraer la atención del usuario y de hacer que su publicidad se recuerde mejor que la de otras marcas que simplemente plasman los atributos del producto sin ninguna capacidad de generar emociones. ¿Ya te va sonando, verdad? 

Esta historia puede tratar el tema que se prefiera, lo más importante es que contenga los valores de nuestra empresa y que éstos puedan transmitirse a nuestros clientes de forma clara y sencilla. Es muy común en nuestra vida diaria tratar de comunicarnos con los demás contando historias, historias que nos ayuden a la comprensión de nuestro mensaje y que faciliten su recuerdo más adelante.

Pongamos un ejemplo: los profesores cuando quieren que sus alumnos aprendan algo difícil de comprender, o muy importante de su asignatura, recurren a ejemplos, experiencias, cuentos, historias y, en definitiva, storytelling para asegurarse de que el mensaje es recibido y entendido correctamente. Ahora bien, a la hora de aplicar esto para persuadir al consumidor hacia la compra de nuestro producto, descubriremos que no hay tantas diferencias.

Para establecer una buena estrategia de storytelling, primeramente debemos definir nuestro público objetivo, ya que no contactaremos a través de las mismas vías de comunicación con un niño, con un adolescente o con un adulto. Cuando estemos seguros de a qué público va a ir dirigida nuestra historia, tenemos que tener en cuenta que no todos actuarán igual y que nuestro objetivo principal es que el cliente se sienta identificado con el protagonista de nuestra historia y así pueda generar cierta empatía. El tema, como ya hemos mencionado, puede tratar de lo que queramos, pero tiene que seguir unas pautas:

  • Debe sorprender al espectador, pero sin excederse en ésto, ya que puede resultar poco creíble y conseguir el efecto contrario al deseado
  • Debe ser fácilmente recordado, breve y conciso, sin desviar al público del tema principal
  • Debe ser acorde a los valores y cultura de la organización
  • Debe conseguir interés y empatía con el usuario

Hoy en día, podemos ver en televisión diversos anuncios que utilizan el storytelling. Marcas como Nike, Cruzcampo, Campofrío… han recurrido a esta técnica para “tocar la fibra sensible” de sus espectadores con la intención de aumentar sus ventas. La televisión, sin embargo, ha sufrido una brutal caída en los últimos años frente a nuevos canales de comunicación que han ido ganando terreno.

Una buena opción para la difusión de nuestra publicidad son las redes sociales, más directas y eficaces. Permiten además generar feedback con el usuario e ir conociendo nuestros resultados a tiempo real, consiguiendo una mejor relación entre ambos. Un buen ejemplo de storytelling en redes sociales es el realizado por la ONG Proactiva Open Arms, que a través de Facebook y de sus historias, consiguen cada día voluntarios dispuestos a colaborar con ellos. Proactiva difunde cada día la historia de un refugiado tratando de llegar a Europa a través del mar, junto con una imagen emotiva y una llamada a la acción. Sus imágenes dramáticas y crueles captan el interés del usuario, que no se queda de brazos cruzados tras leer la emotiva historia. 

Una vez comprendido esto, puedes dejar llevar tu imaginación y escribir alguna historia que ensalce los valores de tu empresa y ayude a que tus clientes se sientan identificados con ellos. Adelante, hay miles de historias deseando ser contadas.

“Las personas se convierten en los relatos que escuchan y los relatos que cuentan”. Elie Wiesel.

 


Patricia Pelegrín

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