En 2004, Kevin Roberts, CEO de Saatchi & Saatchi, mencionó esta palabra por primera vez. Él pretendía explicar la relación marca-consumidor desde una perspectiva más amplia, añadiendo los factores que más influyen a la hora de generar lealtad en las personas.

 

Los humanos somos seres emocionales además de racionales, porque en incontables ocasiones no obedecemos lo que dictamina nuestra razón, sino que tendemos a actuar de manera instintiva siguiendo nuestros sentimientos. Por tanto, una lovemark es toda marca que genera un vínculo con el cliente más allá del producto, y la razón tiene menos peso en esto que las emociones.

 

¿Cómo se crea una lovemark?

Siempre se ha dicho que el posicionamiento de marca busca estar en la mente del consumidor, pero este concepto está cambiando. El posicionamiento sentimental es más importante que la lógica, porque permite conectar emocionalmente con los clientes para fidelizarlos, y a su vez, despierta el interés de personas que no tienen la intención de compra.

 

Para posicionar la marca en el “top sentimental” hay que generar valores intangibles, como el entretenimiento a través de historias o experiencias. Y según Kevin Roberts la lovemark surge cuando en un mensaje o interacción se aporta intimidad, misterio o sensualidad.

 

El trato personalizado, los juegos o las técnicas de storytelling funcionan muy bien en la actualidad. La marca gana una identidad propia diferente del resto y el consumidor obtiene un significado concreto acerca de ella, lo que asienta las bases de una relación nueva o mejorada.

 

Genera emociones con el Marketing de Contenidos

Cuando se busca en Internet sobre marketing emocional o inspiring marketing, es muy habitual encontrarse con resultados que siempre dicen que el storytelling es la respuesta. Aunque sea una técnica de éxito reconocida, no es la única para tratar el contenido, y tampoco es asequible ni recomendable para cualquier empresa.

 

El Marketing de Contenidos responde al objetivo de generar emociones de manera general y objetiva, es decir, todo tipo de contenido es necesario. Si bien el storytelling surge en los años 90, ante la evidente saturación de información que sufren los consumidores, con la omnicanalidad de la era digital, aparece el Marketing de Contenidos. Ahora cada consumidor puede evitar saturarse de información o elegir libremente el tipo de información que quiere obtener.

 

Cualquier empresa puede convertirse potencialmente en una lovemark para un segmento del mercado, por ejemplo, si crea un sitio virtual donde se encuentran cosas únicas y valoradas por dicho segmento. 

 

Además, a medida que pasan los años, surgen nuevos grupos de interés que se diferencian de la “masa” de consumidores, e incluso con la intención de hacerlo, buscan medios diferentes para satisfacer sus necesidades. Hay que entender y aceptar la creciente diversidad que está apareciendo, y si los mercados son la gente y el cliente es el centro de toda estrategia empresarial, entonces habrá que crear contenidos que posicionan la marca en el corazón del consumidor.

A la hora de plantearse la estrategia de marca ideal muchas empresas recurren a solicitar ayuda externa. Contacta con nosotros si deseas conseguir clientes con nuestro apoyo.


Nahuel Fanizza

Pin It on Pinterest