Todo el mundo navega por internet en busca de información. Hacen clic en unas páginas web y en otra, con el fín de encontrar lo que están buscando. Se podría comparar a zapear en televisión. Cambiamos de canal en busca de un programa que nos enganche y que nos guste. Por ello, tienes que intentar que tu público permanezca en tu página en lugar de zapear  entre otras en busca de la información que necesita.

¿Quieres saber qué es el porcentaje rebote y cómo disminuirlo? ¡Sigue leyendo!

 

¿Qué es el porcentaje de rebote?


El porcentaje rebote es el porcentaje del número de visitas de un usuario en una página, que abandona sin interactuar con ella.

El porcentaje rebote no solo engloba aquellas visitas que rebotan en otras páginas. El otro caso que se considera porcentaje rebote es aquel en la que el usuario abandona nuestra página o la cierra sin haber interactuado. En este caso no cambian tu página web por otra diferente, simplemente abandonan.

Este porcentaje está directamente relacionado con el engagement de los usuarios hacia nuestra página web.

Cuánto más tiempo permanezcan en nuestra página, clicando en otras secciones para obtener más información, mayor será su engagement.

Mayor tiempo de permanencia = mayor engagement

¿Por qué es importante el engagement de los usuarios en tu página web? Sencillamente, porque de esta forma posicionarás mejor en el SERP (Search Engine Results Page). El SERP es la página de resultados que Google te ofrece cuando buscas algo determinado.

Por ello, cuanto mayor sea el engagement de tus usuarios, mejor posicionada estará tu página web. Google ofrece las páginas de más calidad de acuerdo a las búsquedas de los usuarios.

Por tanto, si tu página tiene un porcentaje de rebote alto, no aparecerá de las primeras en  el SERP.

Toda empresa busca que sus usuarios encuentren de utilidad y de buena calidad el contenido que ofrecen, por eso, tienes que prestar atención el tiempo de permanencia de tu página. Es posible que algunas áreas de tu página tengan un porcentaje de rebote muy bajo, lo que significa que esas páginas están teniendo éxito entre los usuarios. Pero, por otra parte, puedes tener secciones de tu página con un porcentaje de rebote muy alto, lo que lucha en contra de la buena calidad y utilidad de la anterior.

Como conclusión, debes analizar las páginas con un mayor porcentaje de rebote para ser capaz de solventar los problemas que surgen en éstas.

 

Cómo reducir el porcentaje de rebote


Como hemos explicado anteriormente, el porcentaje rebote se da por diferentes factores:

    • Diseño de nuestra página web o usabilidad de la web: este es el primer aspecto que debes comprobar. Las tendencias cambian de un año para otro, e igual que se actualizan los productos, debes actualizar tu página web. Una web anticuada crea un sentimiento de desconfianza en el usuario. Cuanto más actualizada y más moderna sea la página web, mayor sensación de confianza y de calidad tendrá el usuario. Por otra parte, debemos tener en cuenta la usabilidad de nuestra página. Muchos usuarios abandonan una página web cuando no son capaces de encontrar lo que estaban buscando. Probablemente la información que necesitan y que quieren consultar se encuentre en esa página, pero aún así abandonan la página. Ésto se debe a la baja usabilidad de la página. Puede ser que el usuario busque un mail de contacto o incluso un número de teléfono, pero no sea capaz de encontrarlo a simple vista, y por ello, abandona la página.
    • Tiempo de carga de la página u optimización: por otro lado, puede que tu página tenga un buen diseño y ofrezca el contenido que los usuarios buscan pero tarda demasiado en cargar. Cuando un usuario entra a un sitio web, espera encontrar el resultado al segundo. Si la página tarda demasiado en cargarse, lo más probable es que el usuario abandone en busca de otra página que le ofrezca la misma información y en menos tiempo. Este factor provoca que el usuario sienta que está perdiendo el tiempo mientras espera que el contenido de tu página se cargue.
    • Tiempo de carga de archivos multimedia: una vez que hayas comprobado el nivel de optimización de tu página, debes tener cuidado con los archivos multimedia. Pongamos el ejemplo de una tienda online. Cuando un usuario entra a una web de este tipo suele ser para comprar los productos que ofrece. Pero, ¿qué pasa si las fotos y videos de los productos no cargan con rapidez? lo más probable es que el usuario abandone la página, ya que no puede visualizar los productos. Por otro lado, todas las páginas web tienen imágenes y videos, tanto de decoración como informativas. En múltiples ocasiones, las imágenes y videos de estas páginas presentan errores de carga, y aparecen en miniaturas o no aparecen directamente. Si a tu página web le ocurre esto, perderas usuarios, aunque el diseño de tu página sea atractivo y moderno.
    • Calidad del contenido ofrecido: cuando un usuario entra en tu página, busca encontrar lo que necesita. Es posible que la calidad del contenido que ofreces sea baja, y no cubra las necesidades del usuario. Ésto está directamente relacionado con la mala publicidad del contenido de tu página. Cuando el usuario busca información en Google, le aparecen los resultados en el SERP, donde visualiza los headlines de cada página web. Si tu web ofrece un tipo de contenido en el headline y una vez que el usuario clica se encuentra con un contenido diferente, abandonará tu página. En el caso de que tu empresa tenga anuncios en internet, también deberás analizar la coherencia de éstos. Debes compartir los contenidos correctos y claramente, para que el usuario entienda qué es lo que estás ofreciendo.
    • Responsive website: el término responsive website se refiere a la  adaptación de las páginas web a dispositivos móviles o tablets. Actualmente, las empresas no deben centrarse solo en el diseño de una página que vaya a ser consultada a través de un ordenador. La mayor parte de las búsquedas realizadas en Google se hacen a través de dispositivos móviles. Por ello, las empresas deben adaptarse a este cambio. Cuando una página no tiene una versión responsive, es muy probable que si un usuario la consulta desde un dispositivo móvil, le resulte complicado navegar por ella. Estos son los dos ejemplos más concretos de una web que no tiene una versión responsive:
      • El usuario está obligado a ampliar la pantalla para clicar en los diferentes apartados de la web
      • El usuario se ve obligado a rotar la pantalla para poder consultar la página en su totalidad.

 

Ahora ya sabes cómo reducir tu porcentaje rebote, ¡aplícalo!

Si necesitas o quieres más información contáctanos.

 


Paula Cejas Castela

Pin It on Pinterest