El principal objetivo de las empresas siempre ha sido el aumento de ventas. Las empresas no solían centrar su atención en nada más que en eso.

Actualmente el concepto de éxito empresarial ha cambiado. No se trata de conseguir un gran número de ventas sin más. Se trata de mimar al cliente, consiguiendo así su satisfacción con respecto a la marca.

Mediante la satisfacción de los clientes, podemos lograr su conversión a clientes fidelizados. Lo que es igual, a un mayor número de ventas en un futuro. Cuantos más clientes fieles tenga tu marca, más esperanza de vida tendrá.

¿Quieres saber más sobre el marketing relacional? ¡Sigue leyendo!

 

¿Qué es el marketing relacional?


El marketing relacional consiste en la creación de relaciones duraderas entre la empresa y el cliente. Se basa en la fidelización del cliente mediante la oferta de productos que le puedan interesar acompañado de una interacción positiva con éste.

 

El marketing relacional no se centra en la venta de un único producto o servicio, sino en la creación de interés por parte del cliente en la marca.

Esta estrategia no solo engloba a las acciones de marketing, sino también al resto de departamentos que conforman una empresa. Para conseguir un marketing relacional positivo, es fundamental haber consolidado anteriormente las relaciones internas de la empresa.

Por ello, el marketing relacional no es una estrategia inmediata. Primero, requiere dedicación interna; debe haber un buen ambiente de trabajo en la empresa para que los trabajadores sean efectivos y sean capaces de ofrecer un buen trato a los clientes. Una vez se haya conseguido esto, el siguiente paso es tratar de fidelizar a los clientes, ofreciéndoles lo que buscan; además de soluciones a los posibles problemas que puedan surgir.

Los beneficios del marketing relacional son muchos. Entre ellos, las empresas que ponen en práctica el marketing relacional, crean lazos emocionales con los clientes, lo que provoca una buena reputación de la empresa o WOM (word-of-mouth) o boca a boca positivo.

A continuación te explicaremos cómo implantar esta estrategia de marketing.

 

Implantación del marketing relacional


 

  1. Creación de una base de datos: para empezar a desarrollar la estrategia de marketing relacional, lo primero que tienes que hacer es crear una plataforma donde puedas almacenar los datos de tus clientes actuales, además de información sobre potenciales clientes de tu empresa.  Si quieres ofrecer un trato personalizado a tus clientes, hacerles sentir bien y comprendidos, debes recoger todos sus datos para poder analizarlos posteriormente.
  2. Segmentar a los clientes: una vez tengas recogida toda la información acerca de los clientes de tu empresa, es el momento de crear perfiles o buyer persona para poder ofrecer servicios personalizados dependiendo de las necesidades de cada cliente. Segmentarás a tu público en base a gustos y necesidades.
  3. Adaptar la comunicación a cada segmento de clientes: el paso anterior es fundamental para poder desarrollar un mensaje personalizado. Una vez se conozcan los diferentes grupos de tu público, podrás decidir sobre la comunicación del mensaje. Tendrás que elegir el tipo de canal de comunicación de los productos y servicios que les puedan interesar, así como la forma y tono del mensaje. De esta forma sabrás que te estás ofreciendo el producto correcto, al público correcto y de la manera correcta.
  4. Interactuar con los clientes: la relación de una empresa con sus clientes no debe acabar en la compra de un producto o servicio. Para poder desarrollar un buen marketing relacional, la empresa debe mantener el contacto con el cliente después de la compra. Es decir, no solo se trata de seguir informando sobre posibles productos que puedan interesar al cliente en un futuro, sino de atender las sugerencias o problemas que los clientes puedan tener.

Para conseguir una buena interacción con los clientes, las empresas utilizan las siguientes herramientas de atención al cliente.

  • Redes sociales: actualmente los consumidores están acostumbrados a comentar sus opiniones en redes sociales. Por ello, las empresas tienen que revisar sus cuentas en redes sociales en busca de comentarios o sugerencias de sus clientes. En el caso de que un cliente tenga un problema, las redes sociales ayudan a detectarlo y solventarlo con mayor facilidad.
  • Email: cuando compras un producto o servicio online, las empresas suelen mandar un email de confirmación, con el fín de mantener informado al cliente. Este email, se mantendrá activo en el caso de que el cliente quiera contactar con la empresa por alguna razón relacionada con la compra. Ésto ayuda a crear una relación de confianza entre la empresa y el cliente.
  • Encuestas: la mejor forma de saber directamente si tus clientes están contentos con el servicio recibido o la empresa en general, es mediante la creación de encuestas. De esta forma los clientes sentirán que su opinión se tiene en cuenta.

 

Esperamos que esta información te haya servido de ayuda. Si tienes alguna duda, ¡Contáctanos!.


Paula Cejas Castela

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